OKAYAMA


La ciudad de Okayama es la capital de la prefectura de Okayama. La ciudad adquirió importancia durante el periodo Edo (1603-1868), época en la que fueron construidos los jardines Korakuen y el Castillo de Okayama.





Por lo tanto, La atracción principal es, sin duda, los jardines Korakuen, que junto a los jardines Kenrokuen (Kanazawa, Ishikawa) y Kairakuen (Mito, Ibaraki), forman parte de los “Tres Grandes Jardines” de Japón.





Koraku-en significa "jardín del placer de después", que es una referencia a un dicho de Confucio, explicando que un gobernante sabio debe atender a las necesidades de sus súbditos en primer lugar, y sólo entonces, cuando lo considere sus intereses.



En 1687, el daimyo Ikeda Tsunamasa ordenó   la construcción del Korakuen. Fue terminado en 1700 y ha conservado su aspecto original hasta la actualidad. 



El Korakuen es uno de los pocos  jardines feudales en las provincias donde se puede observar el cambio histórico, gracias a las muchas pinturas y documentos del periodo Edo. El jardín fue utilizado como un lugar para entretener a los invitados importantes y también como un spa para los nobles.




En 1884, la propiedad fue transferida a la Prefectura de Okayama y el jardín fue abierto al público. El jardín sufrió graves daños durante las inundaciones de 1934 y durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial  en 1945, pero ha sido restaurado basada en pinturas de la época de Edo. En 1952, el Korakuen fue designado como " Lugar especial Scenic "bajo la Ley de Protección de Bienes Culturales





El jardín fue diseñado en el estilo Kaiyu ("paseo escénico") que presenta al visitante una nueva visión a cada paso del camino que conecta los jardines, estanques, colinas, casas de té y arroyos.



El jardín esta abierto diariamente de 7:30 a 18:00 (8:00 a 17:00 de Octubre a Marzo). La entrada cuesta 350 Yenes.




Justo enfrente del jardín, cruzando el río, nos encontramos con el Castillo de Okayama (se pueden comprar entradas combinadas para visitar  los jardines y el Castillo por 560 yenes), cuya construcción original data del año 1597, dentro del periodo Azuchi-Momoyama (1568-1603).


Tanto los jardines como el castillo resultaron severamente dañados por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y han sido reconstruidos posteriormente casi en su totalidad, siempre conservando la estética de la época feudal.



También es conocido como Castillo del Cuervo, la razón es el color negro de sus paredes. Del castillo original tan solo queda una pequeña torre y partes de la muralla y los cimientos. 







La torre principal se reconstruyó en 1966 utilizando hormigón pero con el exterior igual a cómo había sido en sus momentos de máximo esplendor. Esto contribuyó a que el edificio sea bien accesible, incluso tiene ascensor.





En la historia popular, Okayama es escenario del cuento de Momotaro  o el “niño melocotón”, que cuenta la historia de un niño que nace de un melocotón y se convierte en un gran héroe nacional. Una historia que conocen todos los japoneses.



En diversos lugares de la ciudad se pueden encontrar alusiones a la historia como por ejemplo la estatua de Momotaro afuera de la estación de Okayama.




Además los melocotones (Momo) de Okayama son famosos en todo el país y bastante caros por cierto aunque si no os queréis gastar mucho, podéis probar los helados de melocotón en el mismo jardín.. altamente recomendables, buenísimos!!





1 día es suficiente para visitar la ciudad. Al día siguiente iríamos a visitar el Pueblo de Kurashiki. A 15 minutos en tren desde Okayama, el centro del pueblo conserva la atmósfera del periodo Edo. Pero ese lo veremos en el próximo artículo.

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